Cuidar los vínculos también es cuidarnos.

En una familia, lo que le ocurre a una persona puede afectar a todos. A veces aparecen conflictos, distancia, dificultades para comunicarse o momentos de cambio que hacen que resulte difícil encontrar la manera de estar bien juntos.

La terapia familiar ofrece un espacio seguro en el que cada persona pueda sentirse escuchada y comprendida, para entender qué está ocurriendo y encontrar nuevas formas de relacionarse.

¿En qué puedo acompañaros?

Quizá estáis atravesando un momento en el que...

  • Sentís que no conseguís comunicaros sin acabar en discusiones.
  • Hay conflictos familiares que se repiten.
  • La convivencia se ha vuelto complicada o tensa.
  • Sentís distancia o desconexión entre algunos miembros de la familia.
  • Hay dificultades en la relación entre padres e hijos.
  • Estáis atravesando un cambio importante dentro de la familia.
  • Una separación, divorcio o nueva estructura familiar está generando dificultades.
  • Os cuesta comprender lo que está viviendo uno de los miembros de la familia.
  • Hay emociones que se han acumulado y resulta difícil hablar de ellas.
  • Sentís que determinados patrones familiares se repiten.
  • Os cuesta establecer límites o llegar a acuerdos.
  • Una situación personal está afectando al bienestar de toda la familia.
  • Queréis aprender a escucharos y comprenderos de una manera diferente.
  • Simplemente sentís que necesitáis un espacio para parar y volver a encontraros.

Cada familia tiene su propia historia.

A veces necesitamos parar para poder escucharnos de nuevo, comprender lo que cada persona está viviendo y construir juntos una forma diferente de relacionarnos.

Sesión: 1h / 80€